El entorno campestre atrae a mayores de 35 y a jubilados. “Es fácil encontrar productos locales, como huevos de campo o corderos”, cuenta un residente.
Tras de forma instalarse permanente en Pirque, el ex chico reality Gonzalo Egas habló de las bondades de la vida en esta zona rural de la Región Metropolitana y despertó la curiosidad. Dijo que el invierno era duro, pero que le gustaba picar la leña para usarla en su chimenea. Contó también que ya distinguía al menos 18 especies de pájaros y que los servicios estaban a 45 minutos. Hugo Davis, fundador de la corredora Viva en Pirque y residente de la comuna desde hace dos décadas, asegura que gran parte de quienes se trasladan a la zona provienen de La Florida y Puente Alto.
“Principalmente llegan empresarios o profesionales que atraviesan un buen momento económico. Pirque representa una aspiración para ellos. También recibimos personas del sector oriente de Santiago, especialmente jubilados que buscan una vida más pausada”, comenta.
Según Davis, la demanda de compra se concentra en parcelas de 5.000 metros cuadrados que ya con una vivienda cuentan construida.
“Las personas de entre 40 у 45 años suelen buscar una solución inmediata. No quieren esperar décadas para que crezcan los árboles. Lo más habitual es que opten por parcelas con casa”, señala.
Soledad Guerrero, fundadora de la corredora Propiedades en Pirque, sostiene que la tranquilidad y la relación entre precio y espacio explican en gran parte el interés por instalarse en la comuna.
“En Pirque una familia puede acceder a una parcela de 5.000 metros cuadrados con casa y piscina por alrededor de 7.000 UF. Con ese mismo presupuesto, en Santiago muchas veces solo se encuentra un departamento de unos 60 metros cuadrados”, señala.
En términos de precios, detalla que las parcelas de 5.000 metros cuadrados sin construcción fluctúan entre 3.000 y 7.000 UF. En tanto, aquellas que incluyen una vivienda parten en torno a las 6.000 UF y pueden superar las 25.000 UF. “Todo depende de la zona, el tipo de construcción, la superficie edificada, las dependencias y si cuenta con equipamientos como quincho o piscina”, detalla.
Pese a su imagen campestre, Davis sostiene que la comuna dispone de los servicios suficientes para desarrollar una vida cotidiana completa.
“Existen jardines infantiles y cuatro colegios particulares, entre ellos Almenar, Colonial, Virginia Subercaseaux y Los Olivos, además de establecimientos públicos distribuidos en distintos sectores de la comuna”, afirma.
A ello se suman diversos servicios y comercios que han acompañado el crecimiento de la población.
“Tenemos sucursales de BancoEstado y Banco de Chile, supermercados como Unimarc y Santa Isabel, y próximamente llegará un Lider. También existen numerosos comercios de menor escala, notaría, conservador de bienes raíces, gimnasios, además de un club de golf y polo”, enumera.
En materia de transporte, destaca la reciente incorporación de un recorrido de Red que conecta la estación Plaza de Puente Alto y el Metrotren Nos. A eso se agregan servicios de Metrobús, recorridos locales y colectivos que permiten desplazarse por distintos puntos de la comuna.
Asimismo, el bajo nivel de densidad demográfica favorece una vida comunitaria más cercana.
“Los pircanos nos conocemos. Somos pocos habitantes en comparación con otras comunas y eso permite conservar la sensación de estar en el campo chileno. Aquí todavía existe una fuerte vida rural. Es fácil encontrar productos locales, como huevos de campo o corderos. Con el tiempo, probablemente evolucionará hacia algo parecido a Chicureo sobre todo cuando mejoren las vías de acceso”, añade Davis.

Invierno duro
Egas aseguró que el invierno en la comuna “es bravo”. Según comentó, en las mañanas más frías la sensación térmica puede llegar incluso a diez grados bajo cero.
El fenómeno tiene explicación en las características del entorno. El doctor en Ciencias Atmosféricas y Oceánicas Cristián Martínez, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez, sostiene que al ser una zona rural, tiene menos cemento y menos islas de calor urbanas.
“En la ciudad, los pavimentos y las construcciones acumulan calor durante el día y lo liberan durante la noche. En sectores más abiertos eso ocurre mucho menos, por lo que el enfriamiento nocturno puede ser más fuerte”, precisa.
A ello agrega que la ubicación en un valle también influye en las bajas temperaturas.
“En noches despejadas de invierno, el suelo pierde calor por enfriamiento radiativo, y eso ocurre cuando no hay nubes. Es decir, se enfría el aire cerca de la superficie y ese aire más frío, por ser más denso, tiende a acumularse en las partes bajas del valle, especialmente en la madrugada. Eso genera temperaturas bajas y heladas”, detalla.
Respecto de tan baja sensación térmica, el especialista aclara que suele depender de la presencia de viento.
“Es plausible, pero ocurre en ciertas ocasiones. No es algo típico de todos los días. En jornadas de invierno, especialmente con noches despejadas, probablemente se perciba más frío que en la ciudad”, añade.
Fuentes
- “Cuánto cuesta comprar una parcela en Pirque con y sin casa construida”, por Banyeliz Muñoz, publicado en Las Últimas Noticias el 16 de junio de 2026.
- Foto principal: LUN.

